La semana pasada un alumno nuestro, Moisés Alonso, publicó un interesantísimo artículo en el diario El Mundo. Bajo el título: “Reir, dormir y jugar, trucos del empollón”, se nos presenta otra manera de aprender las cosas, conociendo nuestro cerebro y fomentando la educación artística. Algo que, a la larga, podría hacernos más inteligentes y, por supuesto, mucho más felices.
En la línea argumental del artículo se nos dan cuatro consejos principales:
- Alimenta tu creatividad.
- Haz ejercicio.
- Descansa, duerme, ríe.
- Juega.
Consejos con los que estoy muy de acuerdo. A parte de tratar de llevar buenos hábitos de vida, es importante desarrollar la creatividad a través de diferentes vías. Y entre una de esas posibles alternativas está la educación artística.
Nosotros nos quedamos con una afirmación de José Luis García-Fraile: “cuanto más conectado con las emociones esté aquello que se estudia, más duradero y sólido será su aprendizaje“. Algo que me gusta mucho aplicar a mis clases de teatro.
¿Estás de acuerdo?
No os olvidéis de los beneficios que tiene hacer teatro.
Fuente: El Mundo / Sección: Neuroeducación
Autor: Moisés Alonso / Título: “Reír, dormir y jugar, trucos de empollón”
Enlace: http://www.elmundo.es/f5/campus/2016/01/19/569e520a268e3eb46e8b45b8.html





Gracias Moisés! Los beneficios del teatro son numerosos!
Enhorabuena y gracias por tu comentario.
¡Muchas gracias por compartirlo Elisa!
La verdad que fue todo un descubrimiento trabajar en este artículo por los resultados tan sorprendentes que desvelan los expertos. Y más aun obtenerlos poco a poco a nivel personal gracias a las actividades de teatro. Uno se va deshaciendo de sus temores y barreras, y se encuentra con capacidades que tenía ocultas. Todo el mundo debería apuntarse a clases de teatro (y de otras actividades creativas); se sorprenderían mucho de sí mismos. Ahora la ciencia lo confirma.
¡Un saludo!